martes, 13 de agosto de 2013

Sober, el románico más austero

Los templos de Proendos, Pinol y Lobios esconden un valioso y desconocido patrimonio

Portada románica en San Vicente de Pinol
 
Más modesto y menos conocido que el de otros municipios de la Ribeira Sacra, Sober cuenta con un valioso patrimonio románico al que se dedica una de las rutas que puso en marcha este verano el consorcio turístico. El recorrido comienza en la iglesia de Santa María de Proendos, en cuyo entorno se encuentran múltiples vestigios arqueológicos. «No muchos sitios pueden presumir de estar habitados desde el neolítico», explica Begoña González, guía durante la visita. Mámoas y petroglifos asoman por las fincas próximas al templo, ejemplar del románico rural del siglo XII que conserva en la capilla mayor unas interesantes pinturas del XVI. La nave fue ampliada en el siglo XVII, época en la que, según los estudiosos, la llegada de la patata, y el consiguiente crecimiento demográfico, alteraron la estructura de muchas construcciones románicas.
 
Adán y Eva en la iglesia de Pinol
 
El fuerte aumento poblacional que trajo consigo la importación de este alimento propició la ampliación de numerosas iglesias. Entre ellas la de San Vicente de Pinol, segunda escala de la visita guiada. El uso de piedra sin labrar en parte de los muros delata uno de estos añadidos. El templo, cuya traza original es de finales del siglo XII o comienzos del XIII, formó parte en su día de las posesiones del monasterio ourensano de Santa Cristina de Ribas do Sil. Presenta una decoración sencilla pero de notable interés, en la que sobresale un rosetón de piedra con la estrella de David y la curiosa iconografía de sus canecillos.
 
Adán y Eva en la iglesia de Pinol
Más sofisticación
San Xillao de Lobios, epílogo del recorrido por las iglesias de Sober, destaca por su sofisticación dentro de la austeridad del románico rural de este municipio. Fue monasterio de monjas benedictinas y en sus proximidades se encuentra la Capela dos Anxos, a cuya entrada puede verse una antigua lápida que sirve de dintel. El templo de San Xillao de Lobios conserva el pavimento originario y presenta una de las iconografías más curiosas de la Ribeira Sacra. Especialmente por la representación de los cuatro evangelios. El buey de san Lucas se transforma aquí en una vaca del país, y el león de San Marcos en un humilde can de palleiro.
 
San Xillao de Lobios presenta una de las iconografías más originales de la Ribeira Sacra
 
 

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