lunes, 5 de agosto de 2013

Mes Aynak

Sitio arqueológico grecobudista amenazado por una explotación minera.

Como es sabido, el imperio de Alejandro Magno se extendió hasta la India. A su muerte, algunas de las colonias griegas en Asia Central quedaron separadas de Europa. En la región de Gandhara, hoy en Afganistán, surgió en el siglo IV aC una cultura única de la unión del clasicismo griego y el budismo.
El arte conocido como grecobudista une las tradiciones oriental y occidental y se considera el origen de las primeras representaciones antropomorfas de Buda. Utiliza motivos tomados del arte clásico, como vides, querubines y centauros, pero su icono principal es Buda vestido con una toga griega.

 
Uno de los lugares en los que desde 1963 se han descubierto restos importantes de esta cultura es Mes Aynak, un hito en la Ruta de la Seda en el sureste de Afganistán.
La restos arquitectónicos y las piezas descubiertos hasta ahora datan de los períodos kushan y kushan-sasánida, desde el siglo II dC hasta la aparición del Islam en el siglo VIII dC. La gran cantidad y calidad de las monedas, cerámicas, frescos, esculturas de arcilla sin cocer y relieves de piedra hacen de Mes Aynak un lugar comparable a los más importantes sitios budistas contemporáneos como Hadda o Bamiyán. En los últimos años ha sobrevivido a la guerra contra la URSS, a los talibanes y la invasión de Estados Unidos.

 
Desgraciadamente, la riqueza en cobre de este lugar puede suponer la desaparición de su riqueza arqueológica. Mes Aynak significa “pequeño pozo de cobre” y desde tiempos inmemoriales dicho metal se ha extraído de forma sostenible, sin que se haya producido una agresión importante al medio. Pero en esta época de rapiña descontrolada de los recursos naturales se han terminado las contemplaciones. En 2009, el gobierno afgano -con el beneplácito de Estados Unidos- firmó un acuerdo con una empresa china para explotar el yacimiento de forma masiva durante los próximos treinta años.
 
Desde esa fecha se inició una campaña de excavaciones para intentar salvar todo lo que se pueda antes de que empiece la explotación minera. Se han encontrado cuatro monasterios fortificados, un templo del fuego de Zoroastro y varias stupas budistas, antiguos trabajos de cobre, talleres de fundición, viviendas de mineros y una casa de acuñar moneda, así como dos pequeñas fortalezas y una ciudadela. También encontraron un tesoro de los kushan, con monedas sasánidas e indo-partas. Se han identificado más de mil esculturas, junto con innumerables frescos, ornamentación de madera, etc. Se trata de una tarea imposible, ya que en capas inferiores puede haber muchos más restos y no hay tiempo para desenterrarlos.

Se da la circunstancia de que el budismo llegó a China vía Afganistán, por lo que los chinos pueden estar destruyendo una parte de su propia historia.
En change.org se recogen firmas para pedir al presidente de Afganistán que se evite la destrucción cultural y medioambiental de Mes Aynak. Conociendo la catadura moral del presidente Karzai dudo que la petición tenga éxito.

 Fuente: http://www.futuropasado.com/?p=3516

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