viernes, 19 de febrero de 2010

Tutankamón fue fruto de una relación incestuosa que le pudo causar enfermedades y malformaciones


El faraón tiene que ser el descendiente de una de las hijas que Amenhotep III tuvo con la reina Tiye. Más que parecido a un Dios, Tutankamón era débil y achacoso. La endogamia pudo terminar con la dinastía más poderosa del Nuevo Reino.

El Cairo/Hamburgo. (dpa) - Más de 3.000 años después de la muerte de Tutankamón, el mito del faraón similar a un Dios sufrió graves daños. Lejos de la imagen idealizada del rey juvenil, era débil, achacoso, enfermo y, además, hijo de una unión incestuosa: sus padres eran hermanos. A estas conclusiones llegó un equipo de investigadores internacional liderado por el director del Consejo Superior Egipcio de Antigüedades, Zahi Hawass, que presentó sus conclusiones hoy en El Cairo.

Tutankamón, que murió con apenas 19 años, y cuya máscara de oro es conocida en todo el mundo, sufría de una grave enfermedad ósea y de malaria.

La relación incestuosa de sus padres puede haber sido el motivo de varias de las malformaciones del legendario rey niño y haber causado en parte su muerte temprana, según dijo el investigador Albert Zink de la Academia Europea en la localidad italiana de Bolzano (EURAC).

En un ambicioso proyecto de investigación de dos años, Zink investigó junto a sus colegas las momias de los miembros de la familia real. Con ayuda de los tests genéticos, los científicos descubrieron que el padre de Tutankamón fue el rey Akenatón. `Es fantástico que hayamos podido extraer ADN del cuerpo de una persona que murió hace más de 3.000 años´, dijo Hawass. También encontraron a la madre de Tutankamón. Se trata de una mujer que llaman `Younger Lady´, una momia con la denominación KV35YL. Sin embargo, aún no se pudo establecer quién era. De todas formas, los investigadores están seguros de que no fue la esposa de Akenatón, la reina Nefertiti, famosa por su extraordinaria belleza. La que sigue siendo mencionada como posible madre de Tutankamón es la segunda mujer de Akenatón, Kiya. Los abuelos de Tutankamón fueron el faraón Amenhotep III y la reina Teye. Sin embargo, según Zink, hay una segunda -y teóricamente posible- explicación para la gran similitud genética entre el padre de Tutankamón y su madre. Akenatón puede haber engendrado a Tutankamón con su hija. Pudo casarse con ella `porque era un Dios´, explicó Hawass. `También Tutankamón se casó con su hermana o media hermana Anjesenamón´, dijo Zink. `Este tipo de uniones dentro de la familia real no eran inusuales´, agregó.

Mediante las huellas dactilares los investigadores pudieron establecer un árbol genealógico de cinco generaciones de la familia de Tutankamón. El `faraón niño´ Tutankamón vivió hace unos 3.300 años. Se volvió muy famoso cuando fue descubierta en el Valle de los Reyes su tumba, que no había sido saqueada. Allí se encontraron máscaras de oro, muebles y otros tesoros.

Tutankamón llegó al trono con apenas ocho años y murió según algunos investigadores en 1324 antes de Cristo, a los 19 años. Tuvo dos hijos que nacieron muertos. Los dos fetos fueron encontrados asimismo en su tumba.

Con Tutankamón terminó la dinastía de gobernantes más poderosa del Nuevo Reino, quizá la época más conocida de tiempos de los faraones.

La causa de la muerte de Tutankamón fue al parecer una enfermedad ósea relacionada con la malaria. De esta forma podría quedar definitivamente desechada la presunción de que Tutankamón había sido asesinado. `Creo que con esto podemos cerrar algunas preguntas acerca de la muerte del rey Tutankamón´, afirmó Hawass. Los investigadores le diagnosticaron al faraón varias enfermedades, entre ellas labio leporino y deformaciones en los pies.

La endogamia durante generaciones llevó aparentemente a una mala irrigación de los huesos y con ello a su desintegración. `Esa enfermedad por sí sola seguramente no llevó a su muerte, pero le redujo fuertemente la movilidad´, explicó Zink. `Esto también aclara por qué se encontraron tantos bastones en su tumba´. Sin ellos, el faraón no podía caminar.

El científico de la ciudad alemana de Tübingen Carsten Pusch también participó en el trabajo en el laboratorio de análisis de ADN en El Cairo. `Tutankamón sufría del peor tipo de malaria, la malaria tropical´, señaló. `Esto, junto a la necrosis ósea, podría haber llevado a su muerte´.

Fuente: lavanguardia.es

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