domingo, 20 de septiembre de 2009

Van der Weyden, laberinto de pasiones


No es el último fichaje del Real Madrid (¿y dónde juega, en el Anderlecht?, es el chiste fácil), pero levanta tantas pasiones como sus nuevos cracks.
Y hasta han creado una cerveza con su nombre. ¿La tienen Ronaldo o Kaká? Rogier van der Weyden es un crack, no del balón, sino de la pintura.
Con la emoción a flor de piel. Con el alma en vilo. Sólo así es posible contemplar las obras de este pintor flamenco, el maestro de las pasiones, de cuyo pincel han salido las más bellas lágrimas de la Historia del Arte. Lovaina, la ciudad donde residió entre 1432 y 1435 y donde pintó su obra maestra, `El Descendimiento´ -un encargo del Gremio de Ballesteros para la iglesia de Nuestra Señora de Extramuros-, inaugura este domingo un nuevo museo (de escueto nombre, M) y lo hace con una exposición dedicada a Van der Weyden, que permanecerá abierta hasta el 6 de diciembre. Son más de cien obras: hay unas 15 pinturas originales del maestro, del medio centenar que se le atribuyen, además de dibujos (mantienen la R, rúbrica de su taller) y diseños para tapices salidos de su privilegiada mano. Le acompañan pinturas realizadas por su estudio y sus coetáneos, copias de sus trabajos, así como esculturas inspiradas en sus cuadros.

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